
Si pudiera describir con palabras el sentimiento que queda en mí cuando el suspiro de tu voz roza mi alma, serían entonces mis letras las más bellas del universo o este amor tan eterno como prohibido no tendría nada que ocultar, nada que soñar, nada que explicar, es por eso que ni siquiera intento hacerlo.
Callo en el descuido del placer.
Ellas también.
